Aquí os presento de una manera bastante simple y esquemática el calvario por el que, si no todas, gran parte de las personas diagnosticadas antes de los 50 años, hemos sufrido hasta saber qué era lo que nos estaba pasando.
1. Los primeros síntomas (ser joven no ayuda...)
Todo suele empezar poco a poco.
Muchas veces la persona no piensa en Parkinson al principio.
Pueden aparecer cosas como:
Rigidez en un brazo o una pierna
Lentitud al caminar o al moverse
Menos balanceo de un brazo al andar
Dolor de hombro o cuello
Temblor leve en una mano
Cansancio extraño
Cambios en la escritura (más pequeña)
Menos expresividad en la cara
Problemas de equilibrio o coordinación
Ansiedad, sueño alterado o estreñimiento antes incluso de los síntomas motores
En personas jóvenes, muchas veces los síntomas se confunden con:
estrés
ansiedad
problemas musculares
cervicales
hernias
tendinitis
fatiga
depresión
2. Empieza la búsqueda de respuestas
La persona empieza a ir a médicos porque “algo no encaja”.
Es frecuente pasar por:
médico de cabecera
traumatólogo
rehabilitación
fisioterapia
reumatólogo
neurólogo
A veces durante meses o años no queda claro qué ocurre.
Muchas personas escuchan frases como:
“Será estrés”
“Eres demasiado joven para Parkinson”
“Será muscular”
“Necesitas descansar”
3. Las pruebas médicas
Cuando el neurólogo sospecha que puede haber un problema neurológico, empiezan diferentes pruebas.
Normalmente se hacen:
- análisis de sangre
- resonancia magnética cerebral
- pruebas de reflejos y movimiento
- exploración neurológica
- pruebas de equilibrio y coordinación
A veces también:
- DAT Scan (escáner dopaminérgico)
- pruebas genéticas
- estudios del sueño
Muchas pruebas salen “normales”, porque el Parkinson no suele verse claramente en una resonancia común.
4. El neurólogo observa el patrón
El diagnóstico no suele depender de una sola prueba.
El neurólogo observa:
cómo camina la persona
la rigidez
la lentitud
el temblor
la coordinación
cómo responde el cuerpo al movimiento
5. El diagnóstico
Llega un momento en el que el neurólogo dice que probablemente se trata de Parkinson.
Ese momento suele ser muy impactante emocionalmente.
En personas jóvenes, muchas veces aparece:
miedo
incredulidad
tristeza
alivio por tener finalmente una explicación
6. El inicio de la medicación
Normalmente se empieza poco a poco con medicación para ayudar al cerebro a usar o recuperar dopamina.
Las más conocidas son:
levodopa
agonistas dopaminérgicos
inhibidores MAO-B
El neurólogo ajusta:
dosis
horarios
combinación de medicamentos
Porque cada persona responde diferente.
7. La adaptación
Después empieza otra etapa:
aprender a convivir con la enfermedad.
Muchas personas descubren que ayudan muchísimo:
ejercicio físico
caminar
fuerza y movilidad
baile
fisioterapia
sueño y manejo del estrés
apoyo emocional
mantener proyectos e ilusión
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